HISTORIA EN BREVE

  • Diversas investigaciones demuestran los beneficios de los suplementos probióticos para perros que sufren estrés; un estudio de 2012 concluyó que la bacteria Bifidobacterium animalis es beneficiosa para reducir el estrés en perros que son trasladados de su hogar a una perrera
  • Un estudio de perros que ingresan a refugios demostró que la Bifidobacterium animalis es igual de efectiva que los antibióticos para tratar la diarrea severa
  • En un estudio de 2016, el 90 % de los perros que recibieron la bacteria beneficiosa Bifidobacterium longum demostraron sentir menos ansiedad
  • Es importante que elijas un probiótico de alta calidad para tratar el estrés en mascotas o asegurarte de que tu perro consuma alimentos frescos y sin procesar que sean fuente de prebióticos, entre los cuales deberías contemplar alimentos fermentados que contengan bacterias beneficiosas por naturaleza

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Si tu cachorro está experimentando alguna clase de estrés (como el que surge a causa de la alimentación o de los antibióticos) o si existe la posibilidad de que te acompañe a un viaje largo o tenga que permanecer en una perrera o a un centro de alojamiento nocturo para perros en un futuro cercano, tal vez quieras considerar la suplementación con probióticos. Existe evidencia científica de que los suplementos con bacterias beneficiosas favorecen la salud general de los perros.

Cada vez existen más investigaciones al respecto y una de ellas es el estudio universitario de 2019 en el que participaron 16 beagles y en el cual se demostró que agregar la bacteria beneficiosa Bacillus subtilis a la comida ultraprocesada para perros mejora la digestibilidad de las grasas y los carbohidratos en el intestino y da como resultado heces de "mayor calidad" junto con niveles más saludables de amoníaco en el tracto digestivo.

Los perros necesitan bacterias beneficiosas para mantener niveles saludables de insectos en el intestino y para impedir que las bacterias patógenas ataquen el tracto gastrointestinal (GI). El tracto digestivo es el órgano inmunológico más grande del cuerpo y alberga una población muy grande de bacterias.

Debido a que el tracto digestivo de los caninos evolucionó para manejar una gran carga bacteriana de los alimentos que consumen, el tracto gastrointestinal de tu perro debe mantener un nivel saludable de bacterias buenas para controlar las poblaciones de bacterias malas y prevenir problemas digestivos y de salud.

Los estudios demuestran que los animales que no cuentan con bacterias amigables en su intestino o con un equilibrio adecuado de bacterias buenas y malas, tienen un alto riesgo de desarrollar enfermedades, el cual se puede exacerbar por cualquier factor físico o emocional que genere estrés.

¿Es mejor usar probióticos o antibióticos para tratar la colitis por estrés?

El tratamiento estándar para la colitis por estrés en perros adultos de refugio incluye medicamentos antiparasitarios y antibióticos. De hecho, muchos veterinarios tradicionales hacen uso no autorizado del antibiótico metronidazol para tratar a los perros con diarrea y otros problemas gastrointestinales. Estos medicamentos ponen el tracto gastrointestinal bajo un estrés fisiológico adicional y eliminan las bacterias beneficiosas, lo cual puede impedir la recuperación total y prolongar los síntomas y el sufrimiento.

Además, el uso excesivo de antibióticos en la medicina veterinaria ha ocasionado el problema de cepas resistentes a bacterias mortales.

Investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Estatal de Carolina del Norte realizaron un estudio para comparar el uso de probióticos con el uso de metronidazol para tratar la diarrea aguda por colitis y estrés en perros de refugio. Los investigadores examinaron a los perros, registraron sus pesos y puntajes corporales, y realizaron análisis de sangre, orina y heces. Los perros fueron seleccionados al azar para recibir un probiótico que contenía Bifidobacterium animalis o metronidazol para tratar la diarrea.

En total fueron 50 perros, 25 recibieron el probiótico y 25 el antibiótico. Al final del estudio, 11 perros tratados con metronidazol no respondieron y después se les administró el probiótico. Los análisis fecales de los tres grupos de perros (incluyendo los que en un principio no respondieron al metronidazol) mejoraron casi al doble. Incluso los perros con parásitos presentaron la misma mejoría al final del tratamiento.

De acuerdo con los datos del análisis fecal, los investigadores del estudio concluyeron que el probiótico "es un tratamiento igual de efectivo que el antibiótico tradicional para tratar la diarrea aguda en perros que están en adopción". Asimismo, los investigadores reconocieron que, “los perros que presentaron cierta mejora al recibir antibióticos parecieron beneficiarse del tratamiento probiótico que se les administró después".

El uso de probióticos para tratar la ansiedad

En un estudio de 2016, se abordaron los cambios emocionales y conductuales que presentan los perros tras recibir un suplemento que contiene la bacteria Bifidobacterium longum.

En el estudio, participaron 24 labradores retriever que sufrían de ansiedad y que llevaron la misma alimentación equilibrada durante 15 semanas. Durante las primeras seis semanas, 12 perros recibieron el suplemento con probiótico y los otros 12 recibieron un placebo. Durante las semanas 7 a 9, ninguno de los perros recibió el probiótico ni el placebo (esto se llama período de eliminación). Después, esos perros recibieron probióticos durante las últimas 6 semanas del estudio.

Los investigadores evaluaron ciertos comportamientos que guardaban una relación con la ansiedad, como ladrar, dar vueltas y caminar de un lado a otro. También monitorearon los niveles de cortisol y frecuencia cardíaca para determinar los niveles de estrés.

Los que recibieron el suplemento probiótico demostraron menos conductas de ansiedad y otros signos de estrés, además de que sus niveles de cortisol y frecuencia cardíaca también mejoraron. De hecho, el 90 % de los perros que recibieron suplementos mostraron menos ansiedad. Además, el 83 % presentó niveles más bajos de cortisol salival y una mejor variabilidad de la frecuencia cardíaca, mientras que el 75 % tuvo frecuencias cardíacas más bajas.

Esto se debe a las investigaciones que sugieren que la salud del tracto gastrointestinal afecta su bienestar físico, lo que tiene mucho sentido cuando se considera que hasta el 80 % del sistema inmunológico de tu mascota se encuentra dentro del tracto gastrointestinal.

Cabe destacar que los estudios demuestran que la salud gastrointestinal también afecta el bienestar psicológico y el comportamiento de una mascota. Existe una relación importante, y una comunicación bidireccional, entre el tracto gastrointestinal y el cerebro, que se conoce como eje intestino-cerebro. La investigación sugiere que la microbiota presente en el tracto digestivo puede afectar el estado de ánimo y viceversa.

Los probióticos pueden aliviar el estrés por permanecer en una perrera

El estrés y la ansiedad pueden provocar una gran cantidad de problemas físicos y de comportamiento en las mascotas. En un estudio realizado en 2012 los investigadores evaluaron el uso de suplementos probióticos para reducir los problemas digestivos relacionados con el estrés en 134 perros sanos que fueron trasladados de sus hogares a una perrera.

Los perros se separaron en cuatro grupos, tres de ellos recibieron diferentes dosis de la bacteria beneficiosa Bifidobacterium animalis. Los perros en el cuarto o el grupo de control, no recibieron ningún suplemento probiótico.

Antes de que el estudio comenzara, se hizo una transición poco a poco de la alimentación de los 134 perros para que consumieran la misma comida. Los perros en los tres grupos de prueba recibieron un suplemento probiótico cada día durante cinco semanas antes de que los trasladaran a la perrera y 20 días después de la mudanza.

Los investigadores rastrearon los "análisis fecales" de los perros con base en la apariencia de las heces, la cantidad de veces que defecaron cada día y su población bacteriana. También rastrearon los niveles de cortisol en suero para determinar los niveles de estrés.

Los resultados del estudio demostraron niveles más altos de poblaciones de bacterias probióticas en los tres grupos que recibieron el suplemento. Las concentraciones de bacterias sugirieron que respondían a la dosis, lo que significa que fue causado por el consumo de suplementos.

Los perros que recibieron las dosis más altas de probióticos tenían poblaciones más grandes de bacterias amigables en sus heces, en comparación con los perros que recibieron dosis más bajas. Además, algunos perros que recibieron el suplemento tuvieron heces "inaceptables" (demasiado líquidas o demasiado secas) durante su primera semana en la perrera.

Los investigadores concluyeron que el suplemento probiótico "apoyó la producción óptima de heces y podría ayudar a prevenir trastornos gastrointestinales y diarrea relacionados con el estrés" en perros que fueron reubicados o puestos en perreras.

Cepas adicionales de bacterias beneficiosas para perros

Los estudios anteriores exploran solo algunas de las muchas cepas de bacterias beneficiosas que generan un equilibrio saludable en el sistema gastrointestinal de tu perro. De igual manera, las que se presentan a continuación han demostrado ser beneficiosas para perros (y gatos):

Bifidobacterium lactis

Streptococcus thermophilus

Lactobacillus acidophilus

Saccharomyces boulardii

Bifidobacterium bifidum

Enterococcus faecium

Lactobacillus casei

Lactobacillus rhamnosus

Lactobacillus plantarum

Lactobacillus bulgaricus

Bifidobacterium breve

Bacillus sporogenes

Si tu mascota sufre estrés por factores físicos, emocionales, o por medicamentos (o si tendrá que exponerse a algún factor estresante en poco tiempo) y si estás considerando darle un suplemento probiótico, procura evitar los que se les prescriben a las personas o los que se agregan a los alimentos comerciales para mascotas. Las fórmulas probióticas para personas se desarrollan para fortalecer las especies bacterianas que se encuentran en nuestro tracto gastrointestinal.

Los animales domésticos cuentan con cepas específicas de bacterias que no tienen los demás seres, por lo que obtienen mejores resultados cuando se les administran cepas probióticas adecuadas para su propia especie, de manera alternada. Cada vez surgen más investigaciones que sugieren que, mientras que los suplementos probióticos exacerban los casos de crecimiento bacteriano excesivo, los esporebióticos del suelo y los trasplantes de microbioma pueden ser más beneficiosos para los animales con problemas intestinales crónicos, como vómito, diarrea, enfermedad intestinal inflamatoria o síndrome de intestino irritable.

Una nueva investigación demuestra que el "filtrado estéril" de metabolitos probióticos muertos podría ser más seguro y adecuado para las personas y los perros que sufren una debilidad grave: ya no se sostiene la teoría de que deben estar vivos, pero la cepa y la concentración, sí. Administrar la misma cepa muerta una y otra vez favorece al crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado (SIBO, por sus siglas en inglés), por lo que todavía no se recomienda dar alimentos con las mismas cepas varias veces.

Ahora, recomiendo alternar por lo menos 3 marcas de probióticos para evitar dicho crecimiento excesivo (SIBO), a menos de que solo se administre durante un año después del tratamiento con antibióticos. Si tu mascota fue diagnosticada con SIBO, algo que también puede ser de ayuda es un tipo específico de bacteriófago prebiótico diseñado para acabar con la bacteria E. coli.

En esencia, te recomiendo que le des suplementos a tu perro en caso de que haya recibido antibióticos con anterioridad. De lo contrario, procura darle una gran cantidad de alimentos vivos distintos que alimenten el microbioma.

Sin importar en qué consista su alimentación, pero, sobre todo si solo le das croquetas, procura alternar aquello con lo que acompañes los alimentos enteros y diversos suplementos (del suelo y de bacterias); evita elegir la misma marca siempre y no lo hagas por un periodo largo. Si sueles preparar comida casera completa en nutrientes, alterna las recetas con frecuencia y procura incluir una amplia variedad de frutas y vegetales.

Si sueles comprar alimentos comerciales para mascotas, alterna las marcas y las proteínas 4 veces al año, como mínimo. En lo que respecta a la salud intestinal, hay muchas cosas que tendremos que aprender, olvidar y volver a aprender en un futuro próximo, a medida que desentrañamos los asombrosos y complejos misterios del intestino de nuestras mascotas.

En resumen, cuando se presenten factores estresantes, es una buena idea recurrir a suplementos probióticos que sean específicos para mascotas y que contengan diversas cepas beneficiosas para reconstruir un microbioma que ha sufrido daños. Si tu objetivo es evitar la disbiosis o que la microbiota sea fuerte y resistente, el mejor enfoque es hacer uso de los alimentos como si fueran medicamentos.

Si tu perro tiene un intestino saludable y buscas fortalecerlo o evitar problemas intestinales, lo primero que debes hacer es diversificar su alimentación, lo cual implica darle una mayor cantidad de alimentos frescos que fortalezcan el microbioma, ya sea en forma de golosinas o para acompañar la comida habitual.

Los productos crudos de bajo índice glucémico contienen fibras prebióticas que ayudan a fortalecer el microbioma de tu perro de forma natural y puedes agregarlas a su dieta actual de manera segura, sin importar en qué consista (pueden constituir hasta el 10 % de las calorías que debe consumir al día). Los alimentos frescos que prefiero para nutrir el microbioma son:

Opiáceos (zanahoria, cilantro, nabo, hinojo, apio, perejil, etc.)

Hojas de diente de león

Alcachofas de Jerusalem

Coles de Bruselas

Okra

Vegetales fermentados

Germinado de brócoli

Espárragos

Aguacate (sin hueso ni cáscara)

Hongos culinarios y medicinales

Vegetales crucíferos

Plátanos verdes

Hortalizas como la endivia, escarola, achicoria roja o radicchio

Jícama

Nori o algas marinas

Una excelente forma de lograr que tu cachorro tenga un intestino fuerte es darle estos alimentos nutritivos en puré o picarlos para acompañar sus comidas (o como premios de entrenamiento durante el día).

En teoría, tu perro debería obtener la mayoría de los nutrientes y bacterias beneficiosas que necesita de alimentos frescos y enteros. Las investigaciones demuestran que intercambiar un 20 % de croquetas ultraprocesadas por alimentos frescos puede marcar una diferencia notable en la salud intestinal. Si la alimentación de tu mascota consiste en alimentos procesados más que en otra cosa, considera agregarle algunos vegetales fermentados, ya que estos le darán una mayor cantidad y variedad de bacterias beneficiosas que los suplementos probióticos.

Por último, asegúrate de que tu perro pase más tiempo al aire libre y esté en contacto con un suelo saludable que no contenga fertilizantes, ya que esta es una de las maneras más efectivas (y económicas) de ayudarle a recuperar el equilibrio de su terreno microbiano tanto externo como interno.