📝   HISTORIA EN BREVE

  • Aprender a reconocer los síntomas de la ansiedad en perros, que a veces son sutiles, es el primer paso para brindarles la ayuda que necesitan
  • La diarrea, los bostezos o los comportamientos destructivos de tu perro podrían deberse a una sensación de nerviosismo o estrés
  • El babeo, una mayor pérdida de pelo, los ladridos excesivos y los comportamientos compulsivos también pueden deberse a la ansiedad
  • Muchos casos de ansiedad en los animales domésticos son el resultado de no haber socializado bien o durante el tiempo suficiente cuando eran cachorros
  • Una forma de aliviar la ansiedad de tu perro es asegurarte de que haga mucho ejercicio diario, tanto mental como físico

🩺 Por la Dra. Karen Shaw Becker

Al igual que los humanos, los perros pueden experimentar ansiedad. Pero, la forma en que se manifiesta podría ser diferente a lo que tienes en mente. En algunos casos, tu perro podría esconderse, temblar o aullar; esos son signos bastante evidentes de que está experimentando ansiedad. En otros casos puede ser mucho más difícil de detectar.

Quizás no establezcas una conexión inmediata entre la diarrea, los bostezos o los comportamientos destructivos de tu perro con los sentimientos de nerviosismo o estrés; sin embargo, estos son signos comunes de ansiedad en los perros. Aprender a reconocer los síntomas, incluyendo los más sutiles, es el primer paso para brindarle a tu perro la ayuda que necesite.

¿Qué es lo que provoca ansiedad en los perros?

Los perros podrían experimentar ansiedad o miedo por muchas razones. La ansiedad por separación, por ejemplo, podría ocurrir cuando dejas a tu perro solo y esto le causa angustia debido al aburrimiento o a las frustraciones subyacentes. Los ruidos fuertes, visitantes o experiencias nuevas también pueden causar miedo en las mascotas, el cual podría progresar a un miedo extremo o fobia, en algunos casos.

Algunos perros le tienen fobia a las tormentas eléctricas, así que sienten una ansiedad extrema cada vez que una llega al vecindario. Otros podrían tenerle miedo a los fuegos artificiales. Aun así, creo que muchos casos de ansiedad tienen su origen en una socialización incompleta, fallida o traumática a una edad temprana, así que es muy importante exponer a tu cachorro a tantas personas, animales y experiencias nuevas como sea posible durante sus primeros tres meses de vida.

Si adoptaste una mascota rescatada durante la adultez, quizá esto no sea posible, y hay ciertas formas de ansiedad que pueden intensificarse a medida que tu perro crece, tales como la sensibilidad al ruido y el miedo a las alturas y ciertas superficies, como los pisos brillantes.

Signos y síntomas de ansiedad en perros

Recuerda que no todos los signos de ansiedad son evidentes y algunos podrían ser fáciles de ignorar. Estos son algunos signos comunes de miedo, ansiedad y estrés que debes tener presentes:

Sacudidas, temblores, caminar de un lado a otro o en círculos amplios

Mayor frecuencia cardíaca y jadeo (esta es una respuesta involuntaria)

Bostezos, sobre todo si son frecuentes o prolongados

Babear o relamerse los labios

Comportamientos compulsivos, como lamer su cuerpo, los pisos o las paredes, o ladrar, caminar de un lado a otro, masticar o cavar en exceso

Esconderse detrás de ti, de los muebles u otros objetos

Tener poca energía o actuar deprimido

Hiperactividad, lo que incluye empujar tus piernas con el hocico

Diarrea

Cola metida entre las patas

Orejas paradas o hacia atrás

Conductas destructivas

Incontinencia

Mayor pérdida de pelo

Aumento de lloriqueos o aullidos

¿Qué es lo que le está generando estrés a tu perro?

Lo ideal para tratar la ansiedad es resolver su causa subyacente, lo que significa llegar al fondo de lo que la provoca. Es posible que, sin darte cuenta, seas la fuente de su estrés; en especial si usas métodos de entrenamiento basados en castigos, como gritos, golpes o collares eléctricos. Estos son otros desencadenantes comunes de ansiedad:

  • Atención no deseada, como despertarse de una siesta de manera repentina, o recibir un abrazo, un beso o un jalón por la fuerza
  • Falta de oportunidades para expresar los comportamientos normales de su especie y raza específica, tales como: olfatear, correr, recuperar objetos o pastorear
  • Contacto con extraños (objetos, animales o personas)
  • Cambios de domicilio, rutina o miembros del hogar
  • Separación de miembros de la familia, incluyendo a otras mascotas

También es una buena idea consultar a un veterinario si tu perro muestra signos de ansiedad para asegurarte de que no se trate de una enfermedad subyacente.

Evita la desensibilización abrupta

De ser posible, elimina el desencadenante de estrés del entorno del perro y esfuérzate por mantener una rutina constante que sea una fuente de seguridad para él. Si no es posible eliminar el desencadenante, considera una desensibilización suave y positiva.

Mi sugerencia es que trabajes con un entrenador para aprender cuáles son los desencadenantes en tu perro y cuál es la mejor manera de abordarlos, sin olvidar que no se recomienda exponerlo al factor estresante hasta que deje de provocar una respuesta.

"La desensibilización abrupta, en la que expones a tu perro a lo que le causa estrés hasta que deja de reaccionar a él, ya no se considera la mejor manera de ayudar con el estrés y la ansiedad en los perros", explicó la Dra. Katie Grzyb en PetMD. Prosiguió:

"Para establecer una nueva respuesta a un factor estresante, debes desarrollar un programa de recompensas para tu perro, como ofrecerle comida, cariño o tiempo de juego y actividades. Es necesario que gane la recompensa y que el entrenamiento sea lento y constante. Debe llevarse a cabo en un ambiente estable y seguro, y no durante situaciones que le causen ansiedad.
El tratamiento comienza con el aprendizaje de estrategias de control en el hogar, en el cual tu perro debe ganarse todo al responder de forma adecuada cuando le des una señal específica. Esto crea una respuesta predecible desde su perspectiva. Comenzar con tareas sencillas como 'sentarse' o 'acostarse' y seguir con respuestas de 'concentración' y 'escape' ayudará a establecer expectativas de lo que sucederá".

Estrategias complementarias que ayudan a calmar a las mascotas

Mientras trabajas para llegar a la causa de la ansiedad y hacer un cambio positivo en su comportamiento, existen muchas opciones naturales para ayudar a calmar a tu amigo peludo. Una estrategia muy simple es reproducir música, en especial música clásica. No obstante, uno de los pasos más importantes es asegurarte de que tu perro haga mucho ejercicio diario, tanto mental como físico. Descubrí que el nivel de ansiedad de un perro es inversamente proporcional a la cantidad de ejercicio que realiza.

Cuando tu perro esté sólo en casa, déjalo con una prenda de vestir o una manta con tu aroma. Busca paseadores y guarderías para perros. Busca juguetes que liberen golosinas a distancia o un tapete de olfateo que también le sean de ayuda para pasar el tiempo. También te recomiendo consultar a un veterinario integral acerca de los protocolos herbales y nutracéuticos que reducen el estrés.

Si la ansiedad de tu amigo peludo parece empeorar en lugar de mejorar, solicita la ayuda de un etólogo o entrenador que no emplee el castigo, e investiga la zoofarmacognosia aplicada.