📝    HISTORIA EN BREVE

  • Por suerte, cada vez existen más cuidadores de perros que reconocen los beneficios del entrenamiento con jaula. La jaula sirve como un lugar seguro, agradable y de descanso que tu perro visitará durante todo el día, siempre y cuando la introducción la hayas hecho de manera correcta
  • El primer paso para lograr una relación positiva con la jaula es encontrar el tipo y tamaño adecuado para el miembro peludo de tu familia
  • Una vez que lo logres, es momento de transformar la nueva jaula en uno de los lugares favoritos de tu perro
  • El último paso es introducir a tu perro en la jaula a través del refuerzo positivo progresivo
  • La mayoría de los perros que han tenido una mala experiencia con las jaulas pueden ser reprogramados de forma paciente y exitosa para que tenga otro concepto sobre su nueva guarida

🩺 Por la Dra. Karen Shaw Becker

Por suerte para nuestros perros, y para nosotros, el uso de jaulas se ha vuelto mucho más popular en los últimos años. Cada vez menos dueños de mascotas ven las jaulas como una "cárcel" o una forma de castigo.

En lo personal soy fan del entrenamiento positivo con jaula. No importa el tamaño ni la edad de tu cachorro, si le proporcionas su propio espacio privado y acogedor puede beneficiarlos a ambos. Una jaula puede ayudar, no solo con el entrenamiento, sino también con los viajes en automóvil o avión, y en las estancias con amigos, familiares o en hoteles que admiten mascotas.

Un beneficio del adiestramiento con jaulas es que los perros acostumbrados a pasar tiempo solos en sus pequeñas “guaridas”, tienen menor probabilidad de desarrollar ansiedad por separación u otras fobias. Poner a un cachorro en su jaula para tomar una siesta o pasar un rato tranquilo también le enseña a no buscar atención constante, similar al uso de los corrales para bebés.

El entrenamiento con jaulas, junto con un entrenamiento conductual de refuerzo positivo, preparará el escenario para que tu perro sea un adulto seguro, equilibrado y agradable. Para que tu cachorro pueda tener un buen concepto sobre las jaulas, el espacio debe ser seguro, cómodo y relajante; además, debe relacionarlo con experiencias positivas.

El tamaño de la jaula es muy importante

Al comprar una jaula, es muy importante que consideres su tamaño. Siempre debes buscar un espacio que no sea demasiado grande ni muy pequeño. Tu perro debe poder pararse, acostarse y darse la vuelta de forma cómoda, pero no debe ser tan grande como para que pueda usar un extremo como baño y el otro extremo para dormir y alimentarse. Si necesitas entrenar a tu perro, una jaula demasiado grande puede retrasar el proceso.

Si no estás seguro del tamaño de la jaula que quieres comprar, habla con un voluntario de algún refugio, veterinario o criador acerca de lo que deseas lograr para que puedan ayudarte a elegir el tamaño correcto. Si entrenas a un cachorro, en especial a uno de raza gigante, es probable que en un principio necesites una jaula pequeña y, a medida que crezca, una más grande.

Cuando lleves la nueva jaula a tu casa, colócala en un área donde tu familia pase mucho tiempo, evita un lugar aislado, al aire libre, en una ubicación con mucho movimiento (que puede ser estresante), o donde tu perro experimente altas temperaturas.

Asegúrate de que no haya nada colgado dentro de la jaula que pueda causar algún daño en tu perro, sobre todo si todavía es joven y juguetón. También quítale el collar antes de meterlo en la jaula para evitar accidentes. Cuando sea necesario, desinfecta la jaula con jabón neutro, vinagre, o bicarbonato de sodio y enjuágala con mucha agua.

Cómo convertir una jaula en una guarida cómoda

Tu compañero canino necesitará algo cómodo para acostarse dentro su jaula, por lo que es imprescindible colocarle una cama cómoda y gruesa, pero no demasiado como para dificultar el movimiento de tu perro. De acuerdo con la personalidad de tu perro (algunos destruyen sus camas, otros no), puedes elegir una cama de felpa, un tapete o algo intermedio. (Si tu perro destruye sus camas de forma constante, es una señal de que puede necesitar ejercicio o estimulación mental más frecuente o vigorosa).

También, deberás mantener un suministro de agua limpia y filtrada dentro de la jaula. Para mantener el orden, puedes usar un tazón de acero inoxidable que se adhiera a un lado o al frente de la jaula. Si lo metes a la jaula por períodos cortos, sería recomendable que pongas juguetes con comida o golosinas para mantenerlo ocupado mientras está solo en casa.

También debes asegurarte de mantener un buen ambiente dentro de su jaula. Dependiendo del lugar dónde vivas, en qué parte de tu hogar se encuentre la jaula y la tendencia de tu perro a sobrecalentarse, es posible que debas considerar un ventilador de jaula (conectado al exterior de la jaula) o un pequeño ventilador de piso cerca de la jaula. El ventilador debe proporcionar una buena ventilación para mantener a tu perro fresco, sin que le dé el aire de forma directa, ya que podría provocar que se aleje o se sienta incómodo. 

También, es importante evitar colocar la jaula de forma directa a los rayos del sol, demasiado cerca de una fuente de calor o en un área fría y con corrientes de aire.

Otra cosa que quizás debas considerar es cubrirla por la noche o para brindarle a tu perro un momento de tranquilidad cuando lo necesite. Lo que hago con mis perros es colocar una manta en parte del techo para crear un ambiente tranquilo, oscuro y parecido a una guarida. Mis perros utilizan sus jaulas como dormitorios y ahí duermen. Si decides cubrirla toda, ten en cuenta que eso hará que aumente la temperatura interior, por lo que debes hacer los ajustes necesarios.

Cómo convencer a tu perro para que utilice su jaula

Si compraste una jaula antes de que tu perro llegue a casa, debería ser bastante sencillo aclimatarlo a su pequeña guarida, siempre y cuando no haya tenido una mala experiencia en el pasado.

La primera regla del entrenamiento con jaula es nunca forzarlo a entrar o salir, ya que puedes provocar un caso incontrolable de ansiedad por separación o una aversión patológica a espacios cerrados o pequeños. La jaula debe representar una zona segura para tu perro, por lo que nunca debes hacer que se sienta incómodo.

La segunda regla es lo que yo llamo, "todo está bien", lo que significa que todo lo relacionado con la jaula debe parecerle positivo a tu perro. Mientras lo acostumbras a su jaula, debes incluir todas sus pertenencias favoritas, y la puerta debe permanecer abierta para que pueda entrar y salir con libertad.

Coloca golosinas dentro y alrededor de la jaula, junto con juguetes rellenos de golosinas, masticables, juguetes de rompecabezas para liberar alimento y todos sus artículos favoritos. También te recomiendo que lo alimentes dentro de su jaula con la puerta abierta. El objetivo es que tu perro entre de forma voluntaria porque todo es positivo y divertido en dicho espacio.

Qué hacer si tu perro tuvo una mala experiencia con el uso de una jaula

Si tu perro tiene nervios o miedo debido a una mala experiencia pasada con una jaula, deberás proceder con mucha precaución. Si tienes un perro que lo castigaban en una jaula o lo dejaban allí por períodos muy largos, debes de ser muy paciente con el proceso.

Asegúrate de dejar la puerta abierta (si es necesario, debes sujetarla, para que no haya posibilidad de que se cierre mientras esté dentro). Coloca recompensas de alimento alrededor y dentro de la jaula para que pueda sentirse cómodo al entrar y salir sin preocuparse de estar "atrapado".

Aliméntalo con la puerta abierta una vez que se sienta cómodo dentro de su jaula. Una vez que disfrute su comida dentro de la jaula, podrás cerrar la puerta. Pero, mantenlo vigilado. En algún momento se dará cuenta de que la puerta está cerrada y que está adentro. Intenta ignorar cualquier gemido o ladrido. Una vez que esté tranquilo, abre la puerta y felicítalo.

Cuando comiences a cerrar la puerta, ciérrala por períodos muy cortos (no más de un minuto) para que se dé cuenta que no está "atrapado" ni castigado. Mientras tanto, coloca golosinas en la jaula varias veces al día para reforzar la relación entre la jaula y algo positivo.

Una vez que haya relacionado la jaula con cosas buenas y se sienta más cómodo allí, puedes cerrar la puerta por períodos más largos. Asegúrate de dejar algo divertido en su interior, como un juguete para liberar golosinas en el que pueda concentrarse. No lo dejes solo en casa hasta que tu perro se sienta completamente cómodo en la jaula con la puerta cerrada mientras estés en casa. Puedes extender poco a poco la cantidad de tiempo que lo dejas en la jaula, siempre y cuando realice salidas frecuentes y constantes para hacer sus evacuaciones.

Una vez que se sienta cómodo con la jaula cerrada cuando estás en casa, puedes comenzar a hacer salidas breves. Si necesitas dejarlo por más de 4 horas, considera recurrir a un cuidador o a una guardería en lugar de encerrarlo en una jaula durante largos períodos de tiempo.

Si tienes problemas con el entrenamiento en jaula, te recomiendo hablar con un entrenador de perros que pueda ayudarte a resolver los problemas específicos de tu mascota.


🔍 Fuentes y referencias