📝    HISTORIA EN BREVE

  • Estimular el cerebro de tu perro es fundamental en todas las etapas de su vida
  • Los juegos mentales desafían a tu perro y estimulan su mente
  • Puedes intentar jugar escondidas con tu cachorro: tú te escondes para que tu cachorro te busque
  • Los juegos para resolver problemas y los de jalar la cuerda, fortalecen la confianza de tu perro y le ayudan a que aprenda a trabajar en equipo, al mismo tiempo que practica su autocontrol
  • A muchos perros les gusta realizar una “actividad” con un objetivo, y una que puedes enseñarle es a recoger un juguete, llevarlo hasta la caja de juguetes y dejarlo ahí

🩺 Por la Dra. Karen Shaw Becker

Como ya lo sabes, los perros necesitan el ejercicio físico, pero es igual de importante que también ejercite su mente. Cuando los perros están aburridos, podrían volverse destructivos (como masticar muebles), ladrar en exceso o tener otros comportamientos similares. Además, los perros que no tienen ningún desafío mental, también podrían sufrir depresión, dormir demasiado o tener comportamientos repetitivos.

Estimular el cerebro de tu perro es fundamental en todas las etapas de su vida. Cuando son cachorros, los juegos mentales fortalecen su confianza, mientras que los perros adultos necesitan estos desafíos mentales para mantenerse ocupados y con la mente activa. Los perros mayores necesitan minimizar su deterioro cognitivo, ya que se calcula que un tercio de los perros podrían comenzar a perder alguna función del cerebro a los 8 años.

Incluso los perros que se recuperan de una cirugía o los que se quedan solos en casa durante unas horas, podrían beneficiarse de las actividades mentales para evitar que se aburran. Una ventaja adicional de realizar juegos mentales con tu perro, es que ayuda a fortalecer su relación.

7 juegos mentales para perros

¿Estás listo para desafiar a tu perro con juegos mentales que estimulan de forma divertida su cerebro? Aquí hay siete opciones que puedes practicar. Lo ideal es hacer esto si tu perro entiende órdenes básicas como sentarse, quedarse quieto y acostarse, ya que así sería mucho más divertido. Además, el entrenamiento de obediencia básica también es una forma para estimular su mente.

  1. Jugar a las escondidas. Este juego estimula su gusto por rastrear algún olor. Para este juego tú tendrás que esconderte y que tu cachorro te busque. Puedes comenzar con escondites fáciles y poner algunas golosinas allí. Primero dile a tu perro que "se siente y se quede quieto", y luego escóndete.

    Cuando ya estés en tu escondite, grítale a tu perro que "venga" y trata de no hacer ruido, si es necesario, puedes darle algunas pistas. Cuando te encuentre, felicítalo y recompénsalo con una golosina. Después, escóndete en lugares más difíciles, y no dejes de recompensarlo con golosinas y muchos elogios cuando te encuentre.
  2. Juegos para resolver problemas. A muchos perros les encanta resolver problemas y esto les genera confianza. Este juego es muy sencillo y solo necesitas una cuerda y una golosina. Amarra la golosina con una punta de la cuerda y, mientras tu perro mira, colócala debajo de un mueble en el que tu perro no quepa. Deja el otro extremo de la cuerda afuera del mueble, donde tu cachorro la pueda alcanzar, pero asegúrate que la golosina quede debajo del mueble.

    Deja que tu perro intente descubrir cómo jalar la cuerda para sacar la golosina. Si no logra hacerlo después de unos minutos, puedes enseñarle cómo se hace y luego dejar que lo vuelva a intentar. La mayoría logrará hacerlo muy rápido.
  3. Jalar la cuerda. Toma un juguete de cuerda para tirar y prepárate para un juego que desafiará su fuerza y su mente. Si tu perro comienza a portarse ruidoso o agresivo, detén el juego, pero de lo contrario, deja que tu perro haga la mayor parte del trabajo jalando el juguete hacia él, y no olvides dejarlo ganar algunas veces.

    Este juego de jalar ayuda a fortalecer su confianza y a que aprenda a trabajar en equipo, al mismo tiempo que practica su autocontrol. También sirve para que puedas practicar órdenes de obediencia, como "quieto" o "suéltalo", mientras realizas este juego mental.
  4. Crear una caja para escarbar. Una opción divertida para los perros que les encanta escarbar, es hacer una caja con arena y colocarla en tu jardín. Llénala con arena y entierra juguetes para que tu perro los busque.
  5. Trabajo de olfato K9. La mayoría de los perros no utilizan su sentido del olfato para lo que fue diseñado. El trabajo de olfato K9, también conocido como trabajo de aroma, estimulará la mente y cuerpo de tu perro, al mismo tiempo que disfrutará portarse como perro. Esto es ideal para perros reactivos que no pueden convivir con otros perros, o perros mayores que prefieren estar en casa, pero que aún necesitan ejercitar su cuerpo y mente.

    Si deseas obtener más información, puedes visitar el sitio web K9 Nose WorkNACSW (National Association of Canine Scent Work). Puedes inscribirte a clases para aprender el trabajo de olfato con tu perro, y una vez que aprendas cómo realizarlo, puedes practicarlo por tu cuenta.
  6. Guardar los juguetes en su lugar. A muchos perros les gusta realizar una “actividad” con un objetivo. Una que puedes enseñarle a tu cachorro es a recoger un juguete, llevarlo hasta la caja de juguetes y dejarlo ahí. Empieza poco a poco, dale un juguete a tu perro cuando estén cerca de su caja de juguetes, y luego ordénale que lo "suelte" en la caja. Felicítalo y recompénsalo con una golosina cuando lo haga. Vuelve a hacerlo con otro juguete y, a medida que tu perro aprenda la dinámica, inténtalo con un juguete que esté más lejos de la caja.

    Una vez que tu perro ya pueda regresar el juguete a la caja, puedes empezar a recompensarlo solo cuando regrese dos juguetes, luego tres, y así sucesivamente. Al final, recompénsalo hasta que regrese todos los juguetes a la caja.
  7. El juego de "destrúyelo". ¿A tu perro le encanta destrozar peluches o desenrollar el rollo de papel higiénico? Este es un juego ideal para él. Llena una caja de cartón con periódicos viejos y arrugados, rollos de toallas de papel vacíos y otros “rellenos”. Ciérrala y deja que tu perro haga lo suyo, que la vacíe y la destruya.

    Cuida que tu cachorro no se coma ninguno de los rellenos ni el cartón. Si no lo hace, puedes hacerlo más interesante y poner algunas golosinas dentro de la caja, para que las descubra mientras la destruye.

    Además de los juegos, hay otras formas para estimular la mente de tu perro todos lo días, como llevarlo a explorar al aire libre o a visitar lugares nuevos. Además, no olvides pasar tiempo con tu cachorro, jugar con él, abrazarlo y hacer ejercicio juntos. Entre más lo hagas sentir parte de tu “manada”, más ejercitará su mente.