📝   HISTORIA EN BREVE

  • La gastritis es la inflamación del revestimiento gastrointestinal; puede ser aguda o crónica
  • La gastritis aguda en los perros es más común que la crónica y, en muchos casos, puede pasar tan rápido que los dueños no se dan cuenta que su perro se enfermó
  • El síntoma más común de ambas formas de gastritis es el vómito; cuando es crónica, podrían presentarse otros síntomas y, si no se trata, podría provocar daños graves en el tracto intestinal
  • Existen diferentes formas de gastritis crónica; el tratamiento exitoso consiste en identificar la forma específica y la causa subyacente

🩺 Por la Dra. Karen Shaw Becker

Gastritis es el término médico para la inflamación del revestimiento gastrointestinal (GI, por sus siglas en inglés). Existen dos tipos principales de gastritis en perros: aguda o crónica.

Gastritis aguda

La gastritis aguda es más común y puede pasar tan rápido (menos de 24 horas) que es posible que ni siquiera te des cuenta de que tu perro está enfermo. Pero, incluso si dura hasta una semana, todavía se considera como un episodio agudo. Es complicado identificar la causa de la gastritis aguda, ya que muchos perros vuelven a la normalidad antes de poder realizarle cualquier prueba.

Existen muchas razones que podrían provocar un episodio de gastritis aguda en los miembros caninos de la familia, cómo masticar juguetes, comer algo de la basura, administrar un nuevo medicamento (los medicamentos antiinflamatorios, tanto esteroides como no esteroides, son causas comunes) o un cambio repentino de comida.

Cómo ayudar a un perro con gastritis aguda a sentirse mejor, más rápido

No le ofrezcas comida durante 24 a 48 horas, solo ofrécele agua. Si tu perro no puede retener el agua, pregúntale a tu veterinario sobre los líquidos subcutáneos que puedes administrar en casa, al igual que los medicamentos contra el vómito. Varias sustancias calmantes, incluyendo el jugo de la hoja interna de aloe vera, la miel de manuka, el calostro y el olmo resbaladizo, que podrían ayudar a mejorar el revestimiento irritado del estómago y reducir la probabilidad de que se formen úlceras.

Después de haber pasado 24 horas sin vomitar, puedes darle a tu perro una alimentación blanda y de fácil digestión que incluya alimentos como calabaza enlatada o al vapor y pavo molido cocido. El jengibre, la cúrcuma y la manzanilla también podrían ayudar a calmar el estómago, y se pueden agregar a una alimentación blanda para ayudar a reducir la inflamación.

Una vez que tu cachorro vuelva a la normalidad, puedes regresar a su alimentación regular, comenzado con la mitad de la cantidad normal por día, dividida en 4 a 6 comidas, después aumenta de forma gradual la cantidad de comida en menos porciones durante los siguientes días.

Gastritis crónica

La gastritis crónica, la forma más grave y por lo general más común en gatos, a menudo provoca vómitos una o dos veces al día, junto con otros síntomas que se mencionan a continuación. Si la gastritis crónica no se trata, podría provocar daños graves en el tracto intestinal. Otros síntomas que podrían presentarse en perros con gastritis crónica incluyen:

Diarrea

Desequilibrio de electrolitos

Sangrado del tracto intestinal (heces negras o vómitos)

Letargo, debilidad

Dolor y calambres abdominales

Arcadas, náuseas, babeo

Fiebre

Poco apetito y pérdida de peso

Deshidratación

Pelaje opaco o dañado

Existen tres tipos de gastritis crónica en perros:

  • Gastritis crónica atrófica. Es poco común y podría provocar una reducción en el tamaño o número de glándulas en el estómago. Este tipo de gastritis se desarrolla como consecuencia de un trastorno inmunológico, y es más común en la raza Lundehund noruego.
  • Gastritis hipertrófica crónica. Sucede cuando los tejidos dentro del estómago se vuelven más gruesos. Aún no se conoce la causa subyacente de este tipo de gastritis, pero se cree que es un trastorno congénito (presente al nacer) relacionado con la liberación de histaminas. La gastritis hipertrófica crónica es más común en los machos, así como en los perros mayores y de razas pequeñas.
  • Gastritis eosinofílica crónica. Es un trastorno sanguíneo que se caracteriza por un número irregular de cierto tipo de glóbulos blancos en los tejidos del estómago. Este tipo de gastritis es más común en perros menores de 5 años y razas predispuestas (pastor alemán, rottweiler y shar pei).

La gastritis crónica también podría tener una relación con la alimentación de tu perro, cómo las alergias alimentarias, una reacción a un ingrediente, o algún medicamento o suplemento que se administra con regularidad. También podría presentarse junto con la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD, por sus siglas en inglés), y con otras enfermedades sistémicas como enfermedad renal o hepática, disfunción de la vesícula biliar o de la bilis, infecciones por helicobacter y desequilibrios del microbioma y parásitos.

La gastritis crónica podría provocar que el esfínter esofágico inferior no se cierre por completo, lo que permite que el ácido del estómago ingrese al esófago y genere reflujo o ERGE (enfermedad por reflujo gastroesofágico). Los veterinarios holísticos utilizan diferentes remedios no tóxicos para tratar la ERGE, incluyendo enzimas digestivas con bilis de buey, raíz de regaliz desglicirrizado (DGL) y digestivos amargos, además de tratar la disbiosis subyacente.

Diagnóstico de gastritis en perros

Si tu perro experimenta síntomas de gastritis que duren una semana o más, llévalo con el veterinario holistico para ver si padece de gastritis crónica u otras enfermedades.

El veterinario puede confirmar si tu perro tiene gastritis a través de un análisis de sangre, análisis de orina, pruebas fecales y de microbioma, radiografías abdominales, ecografía abdominal o endoscopia. En la mayoría de los casos, para obtener un diagnóstico definitivo, se necesita realizar múltiples pruebas para descartar otros trastornos.

Estas pruebas ayudarán a tu veterinario a tener una visión más completa de lo que está sucediendo (por lo general en el estómago) y también podrá tomar muestras del tejido para obtener más información.

Opciones de tratamiento para la gastritis crónica

El tratamiento médico convencional incluye medicamentos para controlar los síntomas, así como medicamentos contra las náuseas y las úlceras, protectores gástricos y antiácidos. Los inhibidores de la bomba de protones (PPI, por sus siglas en inglés) a menudo se recetan para disminuir el ácido estomacal, pero estos medicamentos tienen una relación con un mayor riesgo de enfermedad renal, osteoporosis, neumonía, accidente cerebrovascular e infecciones bacterianas, por lo que deben utilizarse durante períodos muy cortos, mientras se identifican las causas subyacentes.

Es muy importante que tu veterinario encuentre la causa principal de la gastritis crónica de tu perro, para que juntos puedan tratarla, y no solo controlar los síntomas. Los medicamentos podrían ayudar a reducir y aliviar los síntomas, pero el objetivo principal debe ser aliviar por completo o controlar la causa subyacente de la enfermedad.

Una parte importante de la evaluación inicial de tu perro, es revisar y analizar la calidad de los ingredientes de su alimentación.