HISTORIA EN BREVE

  • Si de un momento a otro tu gato empieza a tener hambre todo el tiempo, es posible que exista un problema, por lo que es necesaria una consulta con el veterinario
  • Los trastornos que pueden provocar un aumento del apetito incluyen: hipertiroidismo, diabetes mellitus, insuficiencia pancreática exocrina, enfermedad inflamatoria intestinal y, en raras ocasiones, acromegalia felina
  • Otras causas subyacentes del hambre constante incluyen tumores, parásitos internos y ciertos medicamentos

🩺 Por la Dra. Karen Shaw Becker

¿Tu compañero felino es un cazador que todo el tiempo busca comida? El acto de comer en exceso se denomina polifagia y un gato que tiene hambre todo el tiempo puede mostrar uno o más comportamientos de búsqueda de alimento, entre los cuales se encuentran:

  • Devorar los alimentos en una sola sesión
  • Comer tan rápido que se produce vómito poco después
  • Aceptar alimentos que no quiso comer con anterioridad
  • Llamar la atención de las personas para que les den más comida o bocadillos
  • Subirse a las mesas para buscar comida
  • Pedir o robar comida de cualquier parte

El hambre constante suele ser un síntoma de otro problema

Si estás pensando que tu felino es quisquilloso... No te preocupes, ¡no eres el único! La mayoría de las personas que tienen un gato se preocupan más por la falta de apetito que por sus constantes retortijones de hambre.

Por eso, si tu gato empieza a sentir mucha hambre de manera repentina, es necesario que programes una cita con el veterinario. De hecho, es imperativo indagar cualquier cambio de comportamiento ya que esto suele ser el primer signo que se percibe cuando los gatos se enferman.

Un gatito que siente hambre excesiva podría tener una enfermedad subyacente que ocasiona que su apetito sea mayor. Darle una mayor cantidad de alimento, o ignorarlo cuando pide más, no resolverá el problema. Cuanto antes descubras o descartes las posibles causas, mejor preparado estarás para brindarle la ayuda que necesita.

Enfermedades que causan hambre excesiva en los gatos

  1. Hipertiroidismo. En los gatos de edad avanzada, la actividad elevada de la tiroides es una de las razones más comunes del hambre excesiva. Las hormonas tiroideas regulan muchos procesos metabólicos del cuerpo. Cuando un gato sufre de hipertiroidismo, los niveles de estas hormonas aumentan de manera progresiva, lo cual provoca que el índice metabólico también sea mayor.

    Cuando el metabolismo se altera de esta forma, el cuerpo del gatito sufre varios cambios, por ejemplo, podría experimentar un mayor apetito y perder peso y masa muscular de forma simultánea.

    Cerca del 50 % de los gatos con hipertiroidismo comienzan a sentir más hambre y el cambio puede ser bastante drástico. Algunos podrían consumir sin problema el doble de comida que antes y, aun así, pedir o buscar aún más con mucha frecuencia.

    Dado que su cuerpo está intentando compensar el aumento del índice metabólico, siente la necesidad de consumir una mayor cantidad de calorías. Algunos gatitos con hipertiroidismo leve no presentan cambios en el apetito, mientras que este disminuye en varios de los que padecen “hipertiroidismo apático”, una forma inusual del trastorno.
  2. Diabetes Mellitus. La diabetes es otra enfermedad común entre los gatos de mediana edad y de edad avanzada, en especial si comen croquetas. La mayoría de los alimentos secos contienen una gran cantidad de carbohidratos y un nivel deficiente de proteínas de alta calidad, así que tiene sentido que los gatos corran el riesgo de desarrollar diabetes a medida que envejecen debido a que han comido croquetas durante toda su vida.

    El páncreas produce insulina con base en el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre. La insulina permite que la glucosa acceda a las células del cuerpo. Esta se libera cuando los niveles de glucosa son altos (lo que suele ocurrir después de comer).

    La diabetes mellitus se desarrolla cuando el páncreas no libera la cantidad suficiente de insulina, o cuando este proceso se altera y las células del cuerpo no reaccionan bien con dicha hormona.

    Ya que el azúcar del torrente sanguíneo no tiene acceso a las células, el gato no logra obtener la energía que necesita para mantenerse activo y gozar de buena salud. Como no obtiene ni la energía ni la nutrición que requiere de su comida, va a sentir hambre todo el tiempo. Además, su cuerpo empezará a descomponer las reservas de grasa y proteína para utilizarlas como energía. Esto ocasionará que pierda peso sin importar cuánto coma.
  3. Insuficiencia pancreática exocrina (EPI, por sus siglas en inglés). La insuficiencia pancreática exocrina es una enfermedad en la que el páncreas produce una menor cantidad de enzimas digestivas. En los gatos con este trastorno, las proteínas, los almidones y las grasas no se descomponen lo suficiente como para ser absorbidos a través de la pared intestinal.

    Esto significa que los nutrientes no pueden ingresar al torrente sanguíneo para suministrar nutrientes a los tejidos. Gran parte de los alimentos que se consumen permanecen sin digerir en el tracto gastrointestinal y salen del cuerpo en las heces. Esto produce una sensación de hambre constante que aqueja al 50 % de los gatos que padecen este trastorno. Si no se trata, los gatos con EPI pueden morir de hambre sin importar cuánto coman.
  4. Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII). Esta es una afección en la que los intestinos se inflaman, lo que significa que abunda una gran cantidad de células inflamatorias en el revestimiento del tracto digestivo.

    Esta inflamación genera cambios estructurales en el revestimiento de la mucosa, lo cual perjudica la digestión y la capacidad del cuerpo para descomponer y absorber los nutrientes de los alimentos.

    El vómito, la diarrea y la pérdida de peso son alguno de los síntomas comunes de la enfermedad inflamatoria intestinal. Algunos de los gatos que padecen este trastorno comienzan a sentir más hambre debido a que su cuerpo no es capaz de absorber los nutrientes adecuados de los alimentos y esto impide que tengan una sensación de saciedad.
  5. Acromegalia. La acromegalia felina, que también se conoce como hipersomatotropismo, es una enfermedad endocrina que se desarrolla cuando la hormona del crecimiento se produce de manera crónica debido a la presencia de un tumor de crecimiento lento en la glándula pituitaria.

    La hormona del crecimiento estimula la producción de factores de crecimiento, que se asemejan a la insulina, en diversos sistemas de órganos. Los gatitos con acromegalia suelen tener un cuerpo prominente, cara amplia, patas más largas de lo normal, mandíbulas inferiores que sobresalen, un espacio más grande entre los dientes y muy poco pelaje.

    Este padecimiento es más frecuente en gatos machos, mayores de 8 años, que se sometieron a la castración y, en particular, en aquellos que padecen un tipo de diabetes que no se ha gestionado de forma apropiada. Por lo general, los síntomas de la diabetes son los primeros signos de acromegalia e incluyen un mayor apetito, así como sed y micción excesivas.

Causas adicionales que podrían ser responsables de un mayor apetito

  • Enfermedad de Cushing (hiperadrenocorticismo)
  • Tumores cancerosos o benignos que producen insulina, inhiben la absorción de nutrientes o provocan que la hormona del crecimiento se produzca en exceso
  • Infecciones que impiden que los nutrientes se absorban de manera apropiada
  • Parásitos internos como la solitaria, las lombrices intestinales y los anquilostomas
  • Colangitis linfocítica, que es una enfermedad hepática
  • Trauma, tumor o infección que afecte el centro de saciedad del cerebro
  • Algunos medicamentos como los glucocorticoides, las benzodiacepinas y los antihistamínicos

Cuándo llamar al veterinario

Mi recomendación es que lleves a tu gatito con un veterinario holístico o integral lo antes posible en caso de que desarrolle una obsesión por la comida de forma repentina, no importa si ha sido quisquilloso o si su apetito ha sido normal. Asimismo, los gatos que no logran sentirse satisfechos presentan otros signos, tales como diarrea, vómito persistente, sed y micción excesivas, pérdida de peso, hacer sus necesidades fuera de la caja de arena, vocalizar mucho más y experimentar hiperactividad.


🔍 Fuentes y referencias