📝    HISTORIA EN BREVE

  • En 2022, La Asociación Americana de Hospitales de Animales (AAHA) emitió una nueva serie de guías de vacunación canina
  • No hay grandes cambios de las guías de 2017 sobre las recomendaciones de vacunas básicas (moquillo, parvovirus, adenovirus y rabia); de acuerdo con la AAHA, la vacuna contra el virus de la parainfluenza sigue siendo opcional
  • Como siempre, mi protocolo de vacunación para perros es distinto al de las guías de la AAHA, sobre todo con respecto a las vacunas no esenciales, y al uso de pruebas de título de anticuerpos en lugar de vacunas repetitivas

Por la Dra. Karen Shaw Becker

La Asociación Americana de Hospitales de Animales (AAHA) actualizó sus guías de vacunación canina de 2022. Estas son las guías que usan la mayoría de los veterinarios convencionales. La última actualización se realizó en 2017, después de la actualización de 2011 que, por fortuna, cambió el concepto sobre la duración de las vacunas básicas y con qué frecuencia administrarlas.

Antes de 2011, las vacunas básicas (moquillo, parvovirus y adenovirus) debían administrarse cada año, pero las guías actualizadas establecieron que podrían administrarse cada 3 años o más. Además, la AAHA reconoció que la inmunidad para moquillo y parvovirus dura por lo menos 5 años, y 7 años para adenovirus.

Con respecto a las vacunas no esenciales, como muchos ya lo saben, no las recomiendo a menos de que exista un alto riesgo de contraer la enfermedad y sea mayor a los posibles riesgos relacionados con las vacunas.

Recomendaciones de la AAHA para las vacunas esenciales

  • La vacuna combinada, que incluye moquillo canino (CDV) + parvovirus canino (CPV-2) + adenovirus canino (CAV-2) + (opcional) virus de la parainfluenza canina (CPiV)
  • Vacunación inicial en cachorros menores de 3 meses de edad: por lo menos 3 dosis de una vacuna combinada entre las 6 y 16 semanas, con 2 a 4 semanas de diferencia.
  • Vacunación inicial en perros mayores de 16 semanas de edad: 2 dosis de una vacuna combinada, con 2 a 4 semanas de diferencia.
  • Revacunación: una dosis única de una vacuna combinada 1 año después de la última dosis de la serie inicial. Administrar los refuerzos cada 3 años.
  • Rabia: Conforme a la ley.

El protocolo básico de vacunación que yo recomiendo

Mi enfoque es administrar una primera dosis de moquillo, parvo y adenovirus (sin parainfluenza) antes de las 12 semanas de edad, entre las 9 y 10 semanas. Y la segunda entre las 15 y 16 semanas. Dos semanas después de la segunda ronda, realizo una prueba de titulos de anticuerpos para asegurarme que el perro haya sido inmunizado y no solo vacunado.

Con respecto a la rabia, prefiero administrar la primera vacuna a los 6 meses y luego, conforme a la ley, un refuerzo al año, y después cada 3 años.

No olvides que todos los animales deben estar sanos antes de vacunarlos, por lo que este programa no aplica si tu perro tiene algún problema de salud o un diagnóstico que afecte su salud. En los Estados Unidos, la campaña ‘Protect the Pets’ del Dr. John Robb, busca reformar las leyes sobre la vacunación excesiva contra la rabia, e implementar las pruebas de título para esta enfermedad.

Mi enfoque sobre las vacunas no esenciales

Como ya lo mencioné, por lo general no recomiendo las vacunas no esenciales, incluyendo leptospira, Borrelia burgdorferi (Lyme), bordetella, virus de la influenza canina H3N8 y H3N2, y Crotalus atrox (cascabel diamantina del oeste).

La AAHA cuenta con una calculadora de vacunas, que considera la edad y estilo de vida para ayudar a los veterinarios y a los dueños de perros a determinar qué vacunas no esenciales podrían administrarle. Mis parámetros son los siguientes:

  • Lo primero es asegurarse que tu perro esté sano. Si tiene alergias, problemas endocrinos, disfunción de órganos, cáncer (o sobreviviente de cáncer), u otro problema médico, no es candidato para recibir vacunas.
  • Las vacunas son para enfermedades que podrían ser mortales (esto elimina a la mayoría).
  • Tu perro podría estar expuesto a la enfermedad.
  • La vacuna se considera efectiva y segura (la mayoría no lo son, en especial las bacterianas).
  • Tu perro nunca ha tenido una reacción adversa a una vacuna. No vacunes a una mascota que haya tenido una reacción a cualquier tipo vacuna.

Si vacunas a tu mascota, pídele a tu veterinario integral una desintoxicación homeopática con Thuja (una opción común para todas las vacunas, excepto la rabia). La chlorella también podría ayudar a eliminar los adyuvantes, que suelen ser aluminio y tiomersal (mercurio).

Cabe recalcar que varias vacunas no esenciales solo se encuentran disponibles como un complemento de otras vacunas, algunas de las cuales son básicas. Es muy importante consultar con tu veterinario si alguna de las vacunas básicas viene con vacunas no esenciales.

Por desgracia, la mayoría de los veterinarios no cuentan con vacunas individuales, por lo que te recomiendo revisar el vial (frasco) de la vacuna para que te asegures que tu mascota recibirá un solo agente.

Pruebas de títulos de anticuerpos

Por desgracia, en algún momento entre 2017 y 2022, la AAHA se retractó de su nueva recomendación de considerar las pruebas de títulos de anticuerpos para verificar la inmunidad al moquillo, parvovirus y adenovirus.

En particular, se eliminó una sección de las guías de 2017 donde se mencionaba que, "medir los niveles de anticuerpos (cuantitativos o cualitativos) brinda una valoración aceptable de la inmunidad protectora contra CDV, CPV y CAV2". Al parecer, el objetivo de las guías de 2022 es minimizar la “indecisión ante las vacunas”:

“En general, no se recomiendan las 'pruebas de título' para determinar la necesidad de volver a vacunar con la frecuencia recomendada, excepto en los casos donde los perros tengan antecedentes de respuestas adversas a alguna vacuna, exista una sospecha de enfermedad autoinmune relacionada con la vacuna, o cuando los dueños no estén seguros a la hora de vacunar a sus perros, en cuyo caso la información y comunicación con el cliente podrían ayudar”.

En la actualidad, muchos compañeros caninos, en especial los mayores, tienen al menos una enfermedad crónica. Es ilógico suponer que debido a que estos perros no tienen antecedentes de reacciones adversas a las vacunas, obtendrán más beneficios que riesgos de las vacunas repetidas contra enfermedades a las que ya podrían ser inmunes.

Es mucho mejor, y más humano, verificar su estado inmunológico a través de pruebas de título, en lugar de someterlos a rondas repetidas de agentes químicos que podrían ser innecesarios y causar problemas. Es lamentable que la AAHA sugiera que los veterinarios traten de persuadir a los clientes que prefieren las pruebas de título, para que consideren las vacunas, ya que esto solo generará más frustración en ambas partes.

Vale la pena destacar que, en otras partes del mundo, muchos dueños de mascotas y veterinarios proactivos han desarrollado protocolos de evaluación mucho más avanzados, que espero algún día podamos implementar.

En los Países Bajos y Bélgica, muchos veterinarios realizan pruebas a los cachorros y gatitos antes de sus primeras vacunas, para determinar si tienen anticuerpos maternos, y puedan saber cuándo su sistema inmunitario esté listo para recibir vacunas, al completar los nomogramas maternos. Esto permite que los animales reciban la vacuna en el tiempo exacto, seguida de una prueba de título 4 semanas después, para garantizar que estén bien inmunizados.

En Estados Unidos, los veterinarios integrales saben lo complicado que es convencer a los clientes para que realicen pruebas de título después de que los animales jóvenes recibieron sus vacunas iniciales. Convencer a los dueños de mascotas para que realicen estas pruebas antes y después de una vacuna, es sin duda la mejor medicina, pero puede resultar complicado por razones económicas.

Esperemos que la demanda de pruebas de título continúe en aumento, así como la disponibilidad de pruebas más económicas. Tu veterinario puede enviar muestras a la Escuela de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin-Madison por un precio razonable de 55 dólares, y el Healthy Dog Workshop permite a los dueños de mascotas enviar sus propias muestras.

Si tu veterinario no ofrece pruebas de título a un costo razonable, puedes buscar en otros lugares. Cualquier veterinario que de verdad se preocupe por la salud de las mascotas, debería ofrecer pruebas de título accesibles, en lugar de solo volver a vacunar.


🔍 Fuentes y referencias